Saltar al contenido

Ortesis y toma de medidas en Pego

Una faja, una rodillera o una media de compresión no funcionan por lo que son, sino por cómo quedan puestas. La talla no es la de la ropa: se mide con cinta métrica, en los puntos concretos que marca cada fabricante. Eso se hace aquí, en el mostrador, y no cuesta nada.

Qué es una ortesis

Es un dispositivo que se coloca por fuera del cuerpo para sujetar, limitar un movimiento, descargar una zona o corregir una postura. No resuelve por sí sola la lesión de debajo: acompaña la recuperación y evita que el problema vaya a peor mientras el tratamiento hace su trabajo.

Por eso lo primero no es elegir modelo, sino saber qué se quiere conseguir: no es lo mismo una muñequera que inmoviliza que una que solo da soporte, ni una rodillera para andar por el campo que una para después de una operación.

Fajas, rodilleras, collarines, medias y plantillas

Espalda

  • Fajas lumbares y lumbosacras, de distintos grados de sujeción.
  • Fajas dorsolumbares y correctores posturales de hombros.
  • Collarines cervicales, blandos y semirrígidos.

Brazo y mano

  • Muñequeras con o sin férula, y las específicas para el pulgar.
  • Codera de epicondilitis, la del llamado codo de tenista, que aquí llega sobre todo de la poda y de la obra.
  • Cabestrillos e inmovilizadores de hombro.

Pierna y pie

  • Rodilleras, desde el soporte elástico hasta las articuladas con control de flexión.
  • Tobilleras y férulas de inmovilización de tobillo.
  • Botas y férulas de descarga para caminar tras una lesión.
  • Plantillas, de descarga metatarsal, para talalgia o de uso general.
  • Separadores y protectores para juanetes, dedos en garra y durezas.

Compresión

  • Medias y calcetines de compresión en las distintas clases de compresión.
  • Manguitos de compresión del brazo.

Después de una operación o de un parto

  • Fajas postquirúrgicas y postparto.
  • Sujetadores y prótesis mamarias externas tras una mastectomía, con la medida y la prueba hechas con calma y en privado.

Medias de compresión: donde más se falla al comprarlas

Es el producto que más gente compra mal, y comprarlo mal no es solo tirar el dinero: una media que no comprime como debe no sirve, y una que aprieta donde no toca hace daño.

  • Se mide por la mañana, al levantarse, antes de que la pierna se hinche. Una medida tomada a las siete de la tarde en agosto da una talla que después va grande.
  • Se miden varios contornos y también el largo: tobillo, pantorrilla y, si la media es larga, muslo, además de la distancia del suelo a la rodilla o a la ingle. Con la talla de calzado o de pantalón no se puede elegir.
  • La compresión va por clases, no por «más fuerte es mejor». La clase la indica quien te la ha recomendado según para qué es. Subirse de clase por cuenta propia no acelera nada.
  • Se pone antes de levantarse de la cama, con la pierna todavía deshinchada, y sin arrugas: un pliegue actúa como una goma y hace justo lo contrario de lo que se busca.

Hay situaciones en las que la compresión no está indicada, como algunos problemas de circulación arterial en las piernas. Si tienes diabetes, heridas, alteraciones de la sensibilidad o mala circulación arterial diagnosticada, consúltalo con tu médico antes de usarlas. Y si al llevarlas notas dolor, hormigueo, el pie frío o cambios de color, quítatelas y consulta.

Cómo es la toma de medidas en la farmacia

  1. Nos cuentas qué te ha dicho el médico o el fisioterapeuta. Si traes el informe o el volante, mejor: ahí suele venir el tipo de ortesis y el tiempo que hay que llevarla.
  2. Medimos con cinta métrica los puntos que pide el fabricante. Cada marca tiene su tabla y sus tallas no coinciden entre sí. Por eso no vale «soy una L».
  3. Te lo pruebas y comprobamos cómo queda. Que sujete sin cortar la circulación, que no roce en un hueso y que no se desplace al moverte.
  4. Te explicamos cuándo llevarla y cuándo quitarla. Muchas ortesis no se llevan las 24 horas, y llevar una faja lumbar puesta todo el día durante meses puede acabar debilitando la musculatura que se supone que tiene que protegerte. Esa pauta la marca quien te trata.
  5. Y cómo se lava. Suena a detalle y no lo es: el velcro y el tejido elástico se estropean en la lavadora, y una ortesis dada de sí ya no sujeta.

Preguntas frecuentes sobre fajas, rodilleras y medias

¿Me puedo poner una faja lumbar por mi cuenta si me duele la espalda?

Una faja puede aliviar de forma puntual, pero no dice qué está pasando. Si es un dolor nuevo, muy intenso, que baja por la pierna, o va con hormigueo, pérdida de fuerza o problemas para controlar el pis, eso hay que verlo un médico, no taparlo con una faja. Y si el dolor dura semanas, tampoco es cuestión de apretar más: es cuestión de que alguien lo valore.

¿Puedo llevar la faja todo el día?

Normalmente no. Lo habitual es usarla en los momentos de más carga y quitarla el resto del tiempo. El tiempo exacto lo marca quien te ha tratado: llevarla siempre puesta durante mucho tiempo puede acabar restándole trabajo a la musculatura de la zona.

¿Vale la talla de mi ropa para elegir una rodillera?

No. Las ortesis se eligen por contorno medido en un punto concreto —por ejemplo, unos centímetros por encima de la rótula— y cada fabricante tiene su tabla. Dos marcas distintas pueden darte dos tallas distintas con el mismo contorno.

¿Hacéis plantillas a medida?

Consúltanos tu caso concreto y te decimos qué se puede resolver aquí y cuándo lo que necesitas es la valoración de un podólogo.

¿Las medias de compresión las cubre la sanidad pública?

Depende del artículo y de la indicación: parte del material de compresión está en el catálogo de la prestación ortoprotésica y parte no. Pregunta antes de comprarlas, porque la receta tiene que ser previa.

¿Cómo se lava una faja o una rodillera?

A mano, con agua templada y jabón suave, cerrando antes los velcros para que no enganchen el tejido, y secando al aire lejos del sol y del radiador. Ni lavadora ni secadora: el elástico se da de sí y deja de sujetar.

Ven y lo medimos

Trae el informe si lo tienes. Tomar la medida y probar la ortesis no lleva compromiso de comprar nada.